27 mayo 2026

27 mayo 2026 — foto 5

Datos técnicos

En esta imagen vemos filamentos solares proyectados sobre el disco visible del Sol. Es importante aclarar que no están en el “interior” del Sol, sino por encima de su superficie visible, suspendidos en la atmósfera solar por campos magnéticos. Cuando observamos un filamento sobre la cara del Sol, lo vemos como una estructura oscura, alargada y a veces retorcida. Se ve oscuro porque ese plasma es más frío y más denso que el fondo brillante de la cromosfera que tiene detrás. En realidad, sigue siendo gas extremadamente caliente, pero contrasta con el brillo del Sol. Si ese mismo filamento estuviera situado en el borde del Sol, lo veríamos de perfil, sobresaliendo hacia el espacio como una gran nube luminosa. En ese caso lo llamaríamos protuberancia solar. Es decir, un filamento y una protuberancia pueden ser el mismo fenómeno: cambia el nombre según cómo lo vemos desde la Tierra. Visto desde arriba, sobre el disco solar, parece una línea oscura dibujada sobre la superficie. Visto de lado, en el perfil del Sol, parece una enorme llamarada o arco elevado. Esta diferencia de aspecto se debe únicamente a la perspectiva. Los filamentos pueden alcanzar decenas o cientos de miles de kilómetros de longitud. Algunos son varias veces más grandes que la Tierra. Aunque a veces parecen tranquilos, están formados por plasma suspendido por magnetismo, y pueden permanecer estables durante horas o días. En ocasiones se desestabilizan, se elevan y pueden participar en una eyección de masa coronal. Por eso, cuando observamos filamentos sobre el disco solar, estamos viendo desde arriba enormes nubes de plasma flotando en la atmósfera del Sol. Y cuando esas mismas estructuras aparecen en el borde solar, las vemos de perfil como espectaculares protuberancias.

Datos técnicos

AR4444 AR44452 AR4447 AR4446 AR4449