Datos técnicos
PRIMERA JORNADA DE ASTROMETRIA Y FOTOMETRIA CASTELLDEFLS 13 JULIO 2002
Datos técnicos
- Fecha de observación: 2002-07-13
- Lugar: Castelldefels
UN GRAN RECUERDO: PRIMERA JORNADA DE ASTROMETRÍA Y FOTOMETRÍA CON CCD
Castelldefels, 13 de julio de 2002
Esta imagen de aquel CD guarda mucho más que unas conferencias y unos programas informáticos. Conserva el recuerdo de una jornada muy especial, nacida de la ilusión de un grupo de aficionados que compartíamos una misma pregunta: ¿podíamos continuar disfrutando de la astronomía y, al mismo tiempo, conseguir que nuestras observaciones fueran útiles para la Ciencia?
Todos recordamos el momento mágico de nuestra primera observación de Saturno o de la Luna con un telescopio. Después de muchas noches recorriendo el cielo, algunos empezamos a preguntarnos si aquella afición que tanto nos apasionaba podía llegar a ser algo más que un pasatiempo y aportar datos significativos al trabajo de los astrónomos profesionales.
En aquellos años, muchos realizábamos nuestras capturas y cálculos de forma individual. Cada observador trabajaba con su propio telescopio, su software y su manera de proceder. La astrometría comenzaba a extenderse entre los aficionados más activos, pero todavía faltaba ordenar los métodos, compartir experiencias y establecer unos criterios comunes. La fotometría era un terreno aún menos conocido y planteaba muchas más dudas.
La Primera Jornada de Astrometría y Fotometría con CCD nació precisamente con ese propósito: reunirnos, aprender unos de otros y demostrar que un aficionado serio, trabajando con rigor y con unos conocimientos medios, podía obtener medidas de verdadero interés científico.
La Agrupación Astronómica de Castelldefels fue fundamental para hacer posible aquel encuentro. Merece una mención muy especial Alfonso López Borgoñoz, entonces presidente de la Agrupación, cuyo entusiasmo, dedicación y capacidad organizativa fueron decisivos para transformar aquella idea en una realidad. Comprendió desde el primer momento la importancia de reunir a los observadores que comenzábamos a trabajar con cámaras CCD y se implicó con una enorme ilusión para que la jornada pudiera celebrarse en las mejores condiciones.
También merece un agradecimiento muy especial el Ayuntamiento de Castelldefels, que sufragó todos los gastos del congreso. Gracias a aquel apoyo institucional fue posible organizar una reunión de gran alcance y recibir a más de 200 observadores procedentes de diferentes lugares de España.
Contemplado desde la perspectiva de 2026, resulta difícil imaginar que una iniciativa amateur de estas características pudiera contar actualmente con una financiación pública tan completa. Quizá hoy sería mucho más complicado organizar un encuentro semejante con todos los gastos cubiertos. Por eso, el respaldo del Ayuntamiento de Castelldefels tuvo un valor extraordinario y merece ser recordado con profundo agradecimiento.
Aquella jornada fue también una ocasión magnífica para conocer personalmente a compañeros con los que, en muchos casos, solamente habíamos intercambiado mensajes, imágenes, posiciones y medidas. Sin el entusiasmo de Alfonso López Borgoñoz, el trabajo de la Agrupación Astronómica de Castelldefels y el apoyo económico del Ayuntamiento, aquella reunión difícilmente habría llegado a convertirse en el gran encuentro que todos recordamos.
La presencia del astrónomo profesional Mark Kidger y de la astrónoma Silvia Alonso ayudó a tender un valioso puente entre la astronomía profesional y la amateur. Junto a ellos, numerosos observadores experimentados compartieron conocimientos prácticos sobre astrometría, fotometría, tratamiento de imágenes y envío de resultados.
Participaron como conferenciantes Josep Julià Gómez Donet, Julio Castellano Roig, Diego Rodríguez, Albert Sánchez, Rafael Ferrando, Pepe Manteca, Ramón Naves, Montse Campas y Esteban Reina, representando a distintos observatorios que ya realizaban un importante trabajo astronómico desde España.
No se trataba solamente de escuchar conferencias. Nuestra intención era ofrecer conocimientos teóricos y prácticos que cada asistente pudiera aplicar más tarde, cuando estuviera de nuevo a solas frente a su ordenador y su telescopio. El CD entregado durante la jornada pretendía servir como guía para recordar y refrescar todo lo visto y oído durante las sesiones.
El deseo expresado entonces era que aquel pequeño empujón, unido a las ganas y a la ilusión de los asistentes, ayudara a llenar el Minor Planet Center de medidas astrométricas de asteroides y cometas. Con el paso de los años, muchos de aquellos observadores continuaron trabajando, perfeccionaron sus métodos y realizaron importantes aportaciones.
Aquella reunión no fue solamente una jornada técnica. También fue el comienzo o la consolidación de numerosas amistades, colaboraciones y proyectos. Nos ayudó a comprender que, trabajando juntos y siguiendo unos procedimientos rigurosos, nuestras observaciones podían tener una auténtica utilidad científica.
En esta publicación incluyo únicamente la conferencia impartida conjuntamente por Rafael Ferrando y Pepe Manteca, ya que no dispongo de autorización para reproducir las demás ponencias de aquella jornada. Todas ellas fueron una parte esencial del encuentro y quedan recordadas con el máximo respeto, cariño y agradecimiento hacia sus autores.
Más de dos décadas después, contemplar este CD produce una mezcla de nostalgia, cariño y orgullo. Nos recuerda una época en la que todo era más lento y artesanal, pero también profundamente emocionante. Éramos aficionados unidos por la curiosidad, el esfuerzo, la amistad y el deseo de aprender. Cada imagen CCD, cada posición calculada y cada medida enviada contenían muchas horas de trabajo, pero también una enorme ilusión.
Para mí, Pepe Manteca, desde el Observatorio de Begues, código MPC 170, fue un privilegio formar parte de aquella aventura junto a tantos compañeros. La Primera Jornada de Astrometría y Fotometría con CCD permanece como uno de esos grandes recuerdos que no se borran: una reunión realizada con mucho esfuerzo, una organización extraordinaria y, sobre todo, un inmenso amor por la astronomía.









