Datos técnicos
Datos técnicos
- Fecha de observación: 2026-08-12
- Lugar: Begues
- Telescopio: Lunt152
- Cámara: ASI432MM
El eclipse de Sol del 12 de agosto de 2026 fue vivido desde el Observatorio de Begues con una mezcla de incertidumbre, paciencia y, finalmente, emoción.
Durante las primeras fases del eclipse las nubes fueron las grandes protagonistas. Por momentos parecía que podían impedirnos seguir el fenómeno, especialmente teniendo en cuenta que el Sol se encontraba ya relativamente bajo sobre el horizonte occidental. Afortunadamente, con el paso de los minutos las nubes fueron desapareciendo y se abrieron claros cada vez mayores, permitiéndonos observar y fotografiar la progresiva entrada de la Luna sobre el disco solar.
Las imágenes obtenidas en H-alfa muestran perfectamente cómo la silueta completamente negra de la Luna va avanzando sobre la cromosfera. A las 19:50 hora local todavía quedaba visible una parte considerable del disco solar; a las 20:03 la ocultación era ya mucho mayor y hacia las 20:15 el Sol se había transformado en una espectacular media luna cada vez más estrecha.
A las 20:23, y especialmente en los minutos siguientes, la imagen resultaba impresionante. Del enorme disco del Sol quedaba visible únicamente una fina hoz luminosa, suspendida sobre el fondo negro. La observación en la línea H-alfa permitió conservar además la textura de la cromosfera incluso en esta pequeña porción de superficie que permanecía descubierta.
En las últimas imágenes, realizadas alrededor de las 20:29 y 20:30 hora local, cambiamos la exposición para intentar registrar las zonas más débiles del borde solar. De esta manera pudieron aparecer algunas protuberancias sobresaliendo del limbo, estructuras de plasma que se elevan miles de kilómetros sobre la superficie del Sol y que, al quedar proyectadas contra el fondo oscuro, se hacen especialmente llamativas.
Es importante recordar que las estructuras que se encontraban sobre el disco solar fueron siendo ocultadas por la Luna. Solamente las protuberancias que sobresalían suficientemente por fuera del limbo podían continuar siendo visibles durante la ocultación.
Finalmente no pudimos seguir el eclipse hasta su final astronómico. Aproximadamente a las 20:31 hora local, el Sol descendió detrás de las montañas que forman nuestro horizonte occidental en Begues. El propio relieve puso así punto final a nuestra observación, cuando el eclipse todavía continuaba.
Fue una tarde difícil al principio por las nubes, pero finalmente muy agradecida. En apenas cuarenta minutos pudimos seguir cómo el disco solar se convertía progresivamente en una fina media luna y terminar la sesión intentando registrar la cromosfera y sus protuberancias pocos instantes antes de que el Sol desapareciera detrás de las montañas.
12 de agosto de
- Una tarde de eclipse que quedará para siempre en el archivo del Observatorio de Begues.









