Supernova 2026sqf 25 Agosto 2026

Supernova 2026sqf 25 Agosto 2026 — foto 1

Datos técnicos

Datos técnicos

SN 2026sqf comienza a mostrar un descenso más claro

La nueva imagen de SN 2026sqf fue obtenida por Pepe Manteca el 25 de agosto de 2026 desde el Utah Desert Remote Observatory (MPC U94), utilizando el telescopio T21 de 43 cm, filtro V y una integración de 3 × 120 segundos. La fotometría realizada con MaxIm DL, calibrada con estrellas V de APASS DR10, proporciona una magnitud de V = 11,698.

La observación se realizó en condiciones lunares muy exigentes, con la Luna iluminada al 99 % y situada a 25° de altura. A pesar del intenso fondo de cielo, la supernova continúa siendo claramente identificable junto a la galaxia NGC 3310.

El nuevo punto refuerza la tendencia descendente iniciada después de una prolongada fase de brillo casi estable. El 23 de agosto medimos V = 11,618; dos días después, la supernova aparece 0,080 magnitudes más débil, lo que equivale aproximadamente a una reducción del 7,1 % del flujo observado en V. Respecto al 20 de agosto, cuando registramos V = 11,568, la disminución acumulada alcanza 0,130 magnitudes, cerca de un 11,3 % menos de flujo V.

Esta evolución resulta especialmente interesante porque SN 2026sqf está clasificada como una supernova Ia-CSM, una variedad poco común en la que una explosión termonuclear de tipo Ia interactúa con material circunestelar denso y rico en hidrógeno. El choque entre los restos de la explosión y ese material puede transformar energía cinética en radiación y mantener la supernova brillante durante más tiempo que una Ia normal. La larga fase observada alrededor de V ≈ 11,5 es compatible con ese aporte adicional de luminosidad.

La medida del 25 de agosto 2026, correspondiente al día 48 desde el descubrimiento, sugiere que la fase casi plana podría estar dando paso a un debilitamiento más definido. No obstante, al no disponer de una incertidumbre formal para el nuevo punto, conviene interpretar la amplitud exacta del cambio con prudencia. Las próximas observaciones serán importantes para comprobar si el descenso continúa y conocer cómo evoluciona la interacción entre la supernova y el material que la rodea.