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Betelgeuse

Betelgeuse — foto 1

Datos técnicos

Datos técnicos

Betelgeuse: una supergigante roja en continua transformación

La fotografía de Pepe Manteca, obtenida con el Seestar S50 Pro mediante 65 exposiciones de 10 segundos, reúne 10 minutos y 50 segundos de integración. Betelgeuse domina el campo con su resplandor cálido, rodeada de numerosas estrellas de menor brillo aparente. Su color permite reconocer una de las características de esta estrella: una superficie relativamente fría, pese a su extraordinaria producción de energía.

Betelgeuse, también denominada Alfa Orionis, señala uno de los hombros de Orión. Es conocida desde la Antigüedad y no tiene un descubridor individual. Su nombre procede del árabe yad al-jawza, «la mano de Orión», y llegó a su forma actual tras sucesivas transcripciones. Una confusión entre letras árabes contribuyó a transformar el nombre original: una pequeña equivocación medieval que ha quedado incorporada al vocabulario astronómico. [Instituto de Astrofísica de Canarias](https://iac.es/es/blog/vialactea/2014/12/el-error-de-betelgeuse)

Su historia científica contiene hitos importantes. John Herschel documentó sus variaciones de brillo a partir de observaciones iniciadas en 1836. En diciembre de 1920, Albert Michelson y Francis Pease midieron su diámetro angular utilizando un interferómetro instalado en el telescopio de 100 pulgadas de Mount Wilson. Fue la primera medición del diámetro angular de una estrella distinta del Sol: por primera vez se pudo cuantificar el tamaño aparente de uno de aquellos puntos luminosos. [Observatorio de Mount Wilson](https://www.mtwilson.edu/discovering-mount-wilson-chapter-11-the-stellar-interferometer/)

    Betelgeuse es una supergigante roja evolucionada, con una edad aproximada de diez millones de años. Aunque es mucho más joven que el Sol, su elevada masa ha acelerado el consumo de combustible y su evolución. Su superficie ronda los 3.500 kelvin y su radio alcanza varios centenares de radios solares. Una superficie más fría puede emitir mucha más energía en conjunto cuando su extensión es tan enorme. Como referencia divulgativa, se encuentra alrededor de 650 años luz, aunque su distancia sigue teniendo una incertidumbre apreciable. [NASA: características de Betelgeuse](https://science.nasa.gov/universe/what-is-betelgeuse-inside-the-strange-volatile-star/), [NASA: estudios recientes del sistema](https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasa-hubble-helps-detect-wake-of-betelgeuses-elusive-companion-star/)

    Sus capas exteriores están en constante movimiento. Grandes estructuras de convección transportan material, la estrella pulsa y parte del gas escapa al espacio. Se han identificado variaciones características de unos 400 días y un ciclo más largo de aproximadamente 2.100 días, cerca de seis años. Es una variable semirregular: su comportamiento presenta cierta repetición, pero no funciona como un reloj de amplitud y periodo perfectamente constantes. [NASA: pulsaciones y ciclo largo](https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasa-hubble-helps-detect-wake-of-betelgeuses-elusive-companion-star/)

    El episodio más llamativo fue el Gran Oscurecimiento de finales de 2019 y comienzos de 2020. La disminución se percibió a simple vista y cambió temporalmente el aspecto familiar de Orión. Las imágenes de alta resolución mostraron que el oscurecimiento afectaba especialmente al hemisferio sur de la superficie aparente. Las observaciones apoyan una combinación de enfriamiento local y formación de polvo cerca de la estrella, que ocultó parte de su luz. [Estudio publicado en *Nature*](https://www.nature.com/articles/s41586-021-03546-8)

    Los datos del Hubble permitieron reconstruir una importante expulsión de material superficial. Al alejarse y enfriarse, parte de esa materia pudo condensarse en polvo y formar una pantalla en nuestra dirección. El «apagón» fue una disminución de la luz visible recibida; no significaba que el interior de la estrella hubiera dejado de producir energía. El episodio también perturbó su comportamiento posterior, y el mecanismo preciso que desencadenó la expulsión continúa investigándose. [NASA: expulsión de materia y recuperación](https://science.nasa.gov/missions/hubble/hubble-sees-red-supergiant-star-betelgeuse-slowly-recovering-after-blowing-its-top/)

    Sobre el supuesto exoplaneta, las evidencias recientes corresponden a otra estrella: Betelgeuse B, conocida como Siwarha. En 2025 se publicó una probable detección directa con Gemini Norte. En julio de 2026, nuevas imágenes obtenidas con SPHERE, en el Very Large Telescope, reforzaron considerablemente su identificación. Estas últimas observaciones apuntan a una compañera con una masa de unas dos a tres veces la solar. El equipo considera importante observarla en otra posición de su órbita para consolidar la interpretación. [NASA: detección de 2025](https://www.nasa.gov/science-research/astrophysics/nasa-scientist-finds-predicted-companion-star-to-betelgeuse/), [ESO: resultados de julio de 2026](https://www.eso.org/public/news/eso2611/)

    Siwarha ofrece una explicación para el ciclo largo de unos seis años. Se han encontrado indicios de una estela de gas denso que la compañera genera al atravesar la atmósfera exterior de la supergigante. Esto no demuestra que provocara el Gran Oscurecimiento de 2019–2020. La explicación mejor respaldada de aquel episodio sigue siendo el enfriamiento local y la formación de polvo. Atribuirlo al tránsito de un exoplaneta confirmado iría más allá de las evidencias disponibles. [NASA: estela de la compañera](https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasa-hubble-helps-detect-wake-of-betelgeuses-elusive-companion-star/), [*Nature*: interpretación del oscurecimiento](https://www.nature.com/articles/s41586-021-03546-8)

    En esta fotografía, el extenso halo cálido está condicionado por la dispersión de la luz, la óptica, la atmósfera y el tratamiento de una fuente extremadamente brillante. No representa el disco resuelto de Betelgeuse ni permite identificar la nube del Gran Oscurecimiento. Tampoco se distingue Siwarha entre las pequeñas estrellas del campo. La imagen recoge el aspecto de la supergigante, pero por sí sola no proporciona una medida calibrada de su brillo.

    Su futuro como supernova de colapso del núcleo constituye otro de sus grandes atractivos científicos. Sin embargo, no existe una fecha fiable para la explosión y el Gran Oscurecimiento no fue una cuenta atrás demostrada. Betelgeuse permite estudiar cómo una estrella masiva pulsa, pierde materia e interactúa con una compañera durante las etapas avanzadas de su evolución. [NASA: evolución y futuro de Betelgeuse](https://science.nasa.gov/universe/what-is-betelgeuse-inside-the-strange-volatile-star/)

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