pito iberico

pito iberico — foto 4

Datos técnicos

Datos técnicos

La fotografía muestra un pito ibérico y, por la bigotera roja visible junto al pico, corresponde con mucha probabilidad a un macho adulto.

PITO IBÉRICO EN BEGUES

Begues, 29 de julio de 2026

Nombre en español: Pito ibérico o pito real ibérico

Nombre en catalán: Picot verd ibèric

Nombre en inglés: Iberian Green Woodpecker

Nombre científico: Picus sharpei

El ave fotografiada en Begues es un pito ibérico, uno de los pájaros carpinteros más característicos de la península ibérica. La presencia de color rojo en la bigotera, la franja situada entre el pico y la mejilla, indica que se trata con mucha probabilidad de un macho adulto. En las hembras esta bigotera es completamente negra.

Pertenece al orden de los piciformes y a la familia de los pícidos, que reúne a los pájaros carpinteros. Es un ave bastante grande y robusta, de unos 31 a 33 centímetros de longitud y alrededor de 40 centímetros de envergadura. Su dorso es verde, las partes inferiores son grisáceas, el obispillo presenta un llamativo tono amarillento y la parte superior de la cabeza es roja.

Es una especie autóctona y residente. Esto significa que forma parte natural de nuestra fauna y que puede encontrarse en Begues durante todos los meses del año. No realiza grandes migraciones como otras aves. Los adultos suelen permanecer cerca de sus territorios, mientras que los jóvenes pueden efectuar pequeños desplazamientos después de abandonar el lugar donde nacieron.

Aunque puede observarse durante todo el año, suele resultar más fácil localizarlo entre finales del invierno y la primavera, especialmente desde marzo hasta junio. Durante esos meses aumenta su actividad territorial y se escucha con mayor frecuencia su potente reclamo, que recuerda a una risa rápida o a un relincho. En julio todavía pueden verse adultos buscando alimento y jóvenes que comienzan a recorrer los alrededores del territorio familiar.

Los bosques y espacios arbolados de Begues constituyen un ambiente muy apropiado para esta especie. El pito ibérico puede vivir en pinares claros, encinares, bosques de ribera, campos con árboles dispersos, jardines amplios y zonas situadas en los límites del bosque. Necesita árboles para descansar y reproducirse, pero también claros y suelos abiertos donde pueda buscar alimento.

A diferencia de otros pájaros carpinteros, pasa mucho tiempo en el suelo. Su alimento preferido son las hormigas, tanto adultas como larvas y huevos. También consume escarabajos, orugas y otros pequeños invertebrados. Para capturarlos dispone de una lengua extraordinariamente larga, móvil y pegajosa, que introduce en los hormigueros, bajo la corteza o dentro de las galerías de la madera.

Su anatomía está perfectamente adaptada a la vida sobre los árboles. Posee dos dedos dirigidos hacia delante y dos hacia atrás, una disposición que le permite sujetarse con seguridad a los troncos. Las plumas rígidas de la cola actúan como un punto de apoyo mientras trepa, y su pico le sirve para excavar cavidades y explorar la madera.

A pesar de ser un pájaro carpintero, no tamborilea con tanta frecuencia como otras especies. Para comunicarse utiliza principalmente su sonoro reclamo. Muchas veces sabemos que está cerca antes de poder verlo, porque su voz se escucha desde bastante distancia entre los árboles.

Construye el nido excavando una cavidad en un tronco, preferentemente en madera blanda, debilitada o parcialmente podrida. En la construcción participan ambos miembros de la pareja, aunque el macho suele realizar una parte importante del trabajo. La cavidad no solamente protege a los pollos, sino que, una vez abandonada, puede ser utilizada por otras aves, pequeños mamíferos o insectos. Por ello, los pájaros carpinteros desempeñan un papel muy importante en la vida del bosque.

Otra curiosidad es que durante mucho tiempo el pito ibérico fue considerado una subespecie del pito verde europeo. Actualmente se reconoce generalmente como una especie propia, característica de la península ibérica, aunque también existe una pequeña población en el suroeste de Francia.

Su vuelo es ondulado. Alterna varios aleteos rápidos con breves momentos en los que pliega las alas, produciendo una trayectoria de subidas y bajadas. Este tipo de vuelo es muy característico de los pájaros carpinteros y permite reconocerlos incluso desde cierta distancia.

La conservación de árboles maduros, troncos viejos, madera muerta y suelos ricos en hormigas resulta fundamental para su supervivencia. Un bosque excesivamente limpio, sin árboles envejecidos ni madera en descomposición, puede parecer ordenado a nuestros ojos, pero ofrece menos alimento y menos lugares de reproducción para muchas especies.

Para los visitantes acostumbrados a observar estrellas, planetas y galaxias, el pito ibérico nos recuerda que también existe un universo extraordinario a plena luz del día. Su lengua especializada, sus patas adaptadas a los troncos, su vuelo ondulado y su llamativa cabeza roja son el resultado de una larga evolución. Fotografiarlo en Begues es encontrarse con uno de los habitantes más bellos, útiles y singulares de nuestros bosques.