23 Marzo 1996

23 Marzo 1996 — foto 1

Datos técnicos

Datos técnicos

Cometa Hyakutake, 23 de marzo de 1996

Esta imagen muestra al cometa Hyakutake, C/1996 B2, uno de los grandes cometas visibles a simple vista de finales del siglo XX. Fue descubierto a comienzos de 1996 por el astrónomo aficionado japonés Yuji Hyakutake y, pocas semanas después, sorprendió al mundo por su rápido acercamiento a la Tierra y por el desarrollo de una cola extraordinariamente larga.

La fotografía fue realizada el 23 de marzo de 1996, a las 00:45 T.U., desde el Pla de la Calma, en el Montseny, con un telescopio Meade LX200 y película Kodak TMAX

  1. La exposición fue de 12 minutos, una técnica muy exigente en aquella época, cuando todavía se trabajaba con película química y no con cámaras digitales CCD o CMOS como las actuales.

En la imagen se aprecia claramente la cabeza brillante del cometa, formada por la coma, una envoltura de gas y polvo que rodea al pequeño núcleo helado. El núcleo real no se ve directamente, ya que queda oculto dentro de esa zona tan luminosa. Desde la cabeza se extiende una cola estrecha y bien definida, formada por material expulsado del cometa al calentarse por la radiación solar.

Hyakutake fue un cometa especialmente espectacular porque pasó muy cerca de la Tierra, a unos 15 millones de kilómetros, el 25 de marzo de

  1. Esa proximidad hizo que su movimiento aparente en el cielo fuera muy rápido y que su cola se extendiera por una gran parte del firmamento. Para muchos observadores fue una visión inolvidable: un cometa brillante, con una larga cola visible incluso desde lugares relativamente oscuros.

Lo más interesante de esta imagen es que conserva el aspecto visual y documental de la astronomía amateur de los años noventa. No es una imagen digital moderna, limpia y procesada con programas actuales, sino una fotografía obtenida con película, seguimiento manual o semiautomático y mucha paciencia. Precisamente por eso tiene un gran valor: muestra cómo se captaban los grandes cometas antes de la revolución digital.

El cometa Hyakutake fue, junto con Hale-Bopp al año siguiente, uno de los objetos que marcaron a toda una generación de aficionados. En apenas un año, el cielo nos regaló dos cometas históricos. Hyakutake fue el cometa de la rapidez, de la cercanía y de la cola inmensa cruzando el cielo; Hale-Bopp fue el cometa de la duración, del brillo prolongado y de la presencia majestuosa durante meses.

Esta fotografía es un recuerdo de una época especial: una noche fría en el Montseny, película de alta sensibilidad, 12 minutos de exposición y uno de los grandes cometas modernos atravesando el cielo.

ALBERT SANCHEZ/PEPE MANTECA